Actor de doblaje y locutor: Sobre mí
Me llamo David Morales. Desde hace más de 20 años soy actor de doblaje y locutor
¿Cómo llegué a ser actor de doblaje y locutor? Sígueme en esta tierna historia
¡Hola! Soy David Morales Martín, actor de doblaje, locutor profesional y apasionado de la radio desde que era un crío. Nací un 11 de abril de 1979 en Barcelona. Era un miércoles. Dice un refrán muy antiguo: «Ni miércoles sin sol, ni viuda sin dolor, ni muchacha sin amor»… y no sé si aquél día hacía sol o no, pero lo que está claro es que mis miércoles, y mis lunes, y martes y todos los días de la semana están ligados siempre a un micrófono. Mi historia empieza con un transistor naranja, pasa por un sueño olvidado de ser veterinario, prosigue con Indiana Jones y aterriza en proyectos con Netflix, RedBull TV, la centralita de Caixabank o campañas de publicidad nacionales para Ariel. Todo eso con un amor incondicional por los perros. Si te apetece saber cómo llegué hasta aquí, sigue leyendo.
Mucho antes de imaginar ni siquiera que existían los actores de doblaje
Mi infancia fue un caos sonoro en el mejor sentido. Entre mis primeros recuerdos, están los de mi abuelo, siempre llevando consigo su transistor naranja a pilas. Recuerdo aquél sonido metálico, como de lata. O aquellas mañanas de fin de semana en las que iba a la habitación de mis padres y giraba y giraba el dial de la radio integrada del cabezal de la cama, alucinando con voces que me transportaban a lugares desconocidos. Los anuncios me tenían enganchado: Fidelcolor, La Casa de las Mantas, La Mallorquina… También recuerdo estar preparándome para ir al cole y escuchando «Arús con leche» mientras desayunaba, y estar fascinado con aquella gente que nos alegraba la mañana. Años después, locutar varias cuñas de publicidad para La Mallorquina fue como cerrar un círculo. El destino, a veces, tiene estos guiños.
En la escuela, entre 4º y 5º de EGB, ya sabía que quería ser periodista. Escribir me encantaba y hablar, más todavía. Antes, eso sí, tuve mi fase de «quiero ser veterinario» porque adoro a los animales (en la foto me puedes ver abrazando a mi primera compañera perruna, Chispa… después os explico una curiosidad). Pero cuando descubrí que a veces había que sacrificarlos, lo tuve claro: «¡Ni loco!». Así que me lancé al periodismo y la radio se convirtió en mi primer amor.
La primera vez delante de un micrófono… no fue como actor de doblaje
Mi primera vez delante de un micro fue a los 13, en una visita escolar a Radio Tele-Taxi a la que nos llevó nuestra profesora, Núria Torrent. Justo Molinero, una leyenda del mundillo, preguntó quién se animaba a hablar en antena. Y cómo no… mis compañeros me señalaron: “¡Él, que quiere ser periodista!”. Y allá que fui, casi temblando, sin auriculares y con el volumen tan bajo que apenas oía nada. No sé ni qué dije, pero sobreviví. Y supe que el micrófono y yo nos entenderíamos.

Mi primer take como actor de doblaje
Y… cosas de la vida. Aquel maravilloso 1992, un año simbólico para Barcelona, mi ciudad, también me reservaba una sorpresa especial: mi primer take como actor de doblaje. Y es que nuestra profesora, Núria, también nos llevó a visitar un estudio de doblaje: el ya desaparecido Q.T. Lever. Nos enseñaron cuál era el proceso para doblar una película. Vimos cómo dos actrices de doblaje hacían unas tomas en catalán de «Tomates verdes fritos».
Lo que yo no sabía era que tenía, en esos momentos, a dos de las mejores actrices del país delante del atril: Maria Lluïsa Solà y Núria Mediavilla. ¡Qué afortunado fui sin saberlo! Y la guinda del pastel fue cuando nos pusieron delante del atril a practicar, cada uno, una toma de la serie «Las aventuras del joven Indiana Jones». Así fue como hice mi primera degustación de lo que era ser actor de doblaje. Todavía recuerdo mi frase: “¡Yo me llamo Indiana Jones, señor Diaghilev!”. ¿Quizás algún día llegaría a ser actor de doblaje?
Los inicios en la radio
Pero para un chaval joven, la posibilidad de ser actor de doblaje en aquella época se veía como algo lejano. Y la radio era mucho más accesible.
A los 16 años, en el instituto montamos Ràdio Institut Puigvert. Sonaba en el recreo y era un desmadre genial. Mi programa fue Trivial-RIP, un concurso de preguntas donde los compañeros competían como si les fuera la vida en ello. Había eliminatorias, un ganador y hasta un premio. Yo, feliz, presentando y haciendo de showman.
Luego vinieron mis pinitos en emisoras locales como Ràdio Trinitat y Ràdio Nou Barris. No todo fue gloria: una vez, en directo, solté «¡Seguimos en Ràdio Nou Barris!» mientras estaba en Ràdio Trinitat. La mirada del director fue un poema, y yo solo quería desaparecer. Pero de los tropiezos se aprende, y reírse ayuda. Y, así, el amor por la radio, el periodismo y la comunicación cada vez fue creciendo más.
Licenciado en Periodismo por la UAB

En 1998 comencé a estudiar la carrera de Periodismo en la Universitat Autònoma de Barcelona. Siempre me tocaba ser la voz cantante en las prácticas de radio, porque ya llevaba unas cuantas horas de antena a mis espaldas. Pasé durante aquella época por Ràdio Salut Catalunya y por Catalunya Ràdio para hacer las prácticas de la Universidad.
Siempre delante del micrófono… aunque no fuera como actor de doblaje
Pero justo antes de entrar en la universidad y durante toda aquella etapa, mi auténtica escuela profesional fue Santa Coloma Radio, de la mano de su director, Paco López. Cuando acabé la carrera, entré a trabajar en una consultoría, en la que me encargaba de la comunicación. Pero siempre simultaneando con mi pasión por el micro: hacía programas de radio en RKB.
Mi primer estudio de grabación
Monté mi primer estudio de grabación en casa para llevar a la radio secciones grabadas. Y fue entonces, justo gracias a tener mi primer estudio, cuando mi amiga Gemma Puig, que trabajaba en aquellos momentos en la cadena de tiendas Abacus, me propuso grabar unos mensajes para las megafonías de los establecimientos. Luego me pidieron unas cuñas en la radio… grabaciones para la ONG Sonrisas de Bombay, con la que todavía a día de hoy colaboro… y, sin darme cuenta, la cosa creció. Mis primeras grabaciones eran un desastre (20 segundos me llevaban horas), pero poco a poco fui pillándole el truquillo.
Estudiando para ser Actor de doblaje

Y entonces decidí formarme mejor en técnicas de locución y doblaje. Después de mucho comparar opté por la que creo que es una de las mejores escuelas de Barcelona. Escogí la desafortunadamente desaparecida Escuela Catalana de Doblaje (ECAD), con grandes actrices y actores de doblaje y grandes profesionales del mundo de la locución como profesores. Allí hice tres formaciones diferentes:
- Curso de Actor de Doblaje
- Curso de Locución Publicitaria
- Curso de Narrador de Audiolibros
Y, por fin, empiezo a trabajar como actor de doblaje y locutor
Poco después de acabar de estudiar en ECAD tuve la oportunidad de estrenarme como actor de doblaje para documentales en Miut, el estudio de grabación de Juliana Rueda, que había sido una de mis profesoras en la Escuela Catalana de Doblaje.
En 2012 llegó la oportunidad de pasar a una de las grandes emisoras de radio del país: comencé a trabajar en Onda Cero. Y cinco años más tarde, en 2017, decidí dar el gran salto para dedicarme full time como freelance a trabajar como locutor, actor de doblaje y periodista en la radio. Fue un gran punto de inflexión. Dejé mi curro en la consultoría, en la que ya llevaba 15 años, para apostar todo al sueño de ser actor de doblaje y locutor: ¡sin suficientes clientes que llegasen a completar un sueldo y sin red!
Pero dos meses después, el día de mi cumpleaños, me cayó el proyecto de la centralita de Caixabank. Fue un subidón y un poco de vértigo a partes iguales. Pero desde entonces sigo con ellos.
También llegaron muchos otros proyectos, como locuciones para Teledeporte, a partir de un casting; ser la voz corporativa de RedBull TV, gracias a un colega alemán que conocí en un congreso, y Netflix, a través del contacto de un compañero francés que me presentó a una productora de doblaje internacional. Trabajar de actor de doblaje para Say I Do o Magic for Humans fue de esas cosas que no te crees ni viviéndolas.
Conferencias internacionales de locución y doblaje
Y es que en esta profesión es muy importante el networking. En 2018 asistí al VO Atlanta en Estados Unidos, y desde ese mismo año he estado presencialmente también en todas las ediciones del One Voice Conference UK en Londres (menos las de 2020 y 2021, que nos las robó la pandemia).
Asistir a conferencias me ha permitido estar al día de lo que se cuece en el mercado de la locución a nivel internacional, conocer a compañeros y compañeras de prácticamente todos los rincones del mundo y, lo que es más importante, hacer amigos y amigas que además son grandes profesionales y con los que puedo contar para colaborar en cualquier proyecto.
Tres nominaciones a los One Voice Awards

Además, en 2024 tuve la gran fortuna de que me nominasen en tres categorías de los One Voice Awards en español que se celebraron en Dallas (USA):
- Eventos en vivo: Mejor voz en off (Voice of God)
- e-Learning: Mejor interpretación
- Voz guía (museos, transportes, experiencias inmersivas, etc.): Mejor interpretación
No gané, pero ser uno de los candidatos, entre grandísimos compañeros de profesión, fue ya un premio inmenso.
En doblaje y locución, los premios no siempre son galardones
Del mismo modo que también lo fue participar en un proyecto que demuestra que, en la vida, personal y profesional, todo es circular. ¿Recuerdas que antes he explicado que mi primera experiencia emulando a un actor de doblaje fue en 1992, en una excursión de mi escuela a un estudio de doblaje donde pude ver en vivo a Maria Lluïsa Solà delante del atril? Pues en 2024 tuve la grandísima suerte de compartir proyecto con ella, poniendo voz a una audioguía de la catedral de Notre-Dame de París.
Chispa no quiere trabajar en doblaje
Fuera del micro, me flipan Italia, el tiramisú, los canelones y los animales. Y para que veas que todo es un círculo. La que manda hoy en día en casa es la de la foto. La adoptamos en 2020… y curiosamente una vez ya nos habíamos decidido por ella, nos dijeron que se llamaba… ¡Chispa! Como mi primera compañera de 4 patas. Y aunque se niega a entrar en el estudio de grabación (supongo que le da miedo que la ponga a trabajar), cuando me pongo a editar audios en algún lugar más cómodo, la tengo a mi lado ejerciendo de jefa.
Por cierto, si me preguntas cómo es eso de ser actor de doblaje y locutor… pues es un rollo íntimo, tú y el micro. Pero saber que mi voz llega y conecta es lo que me mueve. Así que alternando entre un transistor naranja, una excursión escolar a un estudio de doblaje, Netflix, Italia y una perra tozuda, éste es mi camino. Si buscas un actor de doblaje y locutor con historia para tu proyecto, aquí me tienes.
Breve Biografía Profesional y Personal
1995
Mi primer programa en la emisora de radio de mi instituto
1997
Comienzo la carrera de Periodismo en la UAB y a trabajar en Santa Coloma Radio
2001
Simultaneo la universidad, Santa Coloma Radio y Radio Salud
2002
Beca de prácticas en Catalunya Radio y finalizo la universidad
2003
Sta Coloma Radio se convierte en RKB y comienzo a dirigir el morning show. Hago mi primer trabajo comercial como locutor catalán.
2008
Construyo mi primer estudio de grabación
2010
Inicio del curso bianual de Actor de doblaje
2012
Inicio de mis colaboraciones en Onda Cero
…hasta la actualidad
He dirigido y codirigido programas en Onda Cero; he creado diversos pódcast, y he trabajado para centenares de clientes como locutor catalán o en castellano y como actor de doblaje.
Estudios y Formación
Periodismo y Actor de Doblaje
Soy actor de doblaje y locutor freelance. Estudié periodismo y me especialicé en radio. Después de mis primeras grabaciones como locutor, me matriculé en el curso «Actor de Doblaje«, en el de «Locutor Comercial» y en el de «Narrador de Audiolibros» en la Escuela Catalana de Doblaje (ECAD). Puedes imaginar el resto: castings, demos, congresos, etc.
Mis inicios
Radio y Locución
El año 1995, con tan solo 16 años, comencé a hacer radio amateur. He pasado por emisoras locales, autonómicas y nacionales. En la radio me pidieron hacer la grabación de unas cuñas… y así comenzó mi historia con la publicidad. Después, más cuñas de publicidad para radio, centralita telefónica de una ONG, corporativos, TV…

