¿Qué hace exactamente un locutor profesional? (Pista: leer es la parte fácil)

Hay una frase que todo locutor ha escuchado alguna vez en una cena: «O sea, que te pagan por leer». Y sí, técnicamente también me pagan por leer, igual que a un cirujano le pagan por cortar. La diferencia está en todo lo que pasa antes, durante y después de la lectura. Hoy te abro la puerta del estudio para que veas qué compras exactamente cuando contratas una voz profesional.

Un locutor interpreta (no recita)

El texto de tu vídeo corporativo puede leerse de mil maneras, y novecientas noventa y nueve son incorrectas. ¿Serio o cercano? ¿Entusiasta o sobrio? ¿A qué velocidad? ¿Dónde está la palabra que hay que subrayar? Mi trabajo es encontrar la lectura número mil: la que hace que tu mensaje suene a lo que tu marca quería decir. Eso se llama interpretar, y se parece a leer lo mismo que cocinar se parece a tener ingredientes.

Un locutor mide el tiempo como un relojero

Veinte segundos de cuña son veinte segundos. No veintiuno. Un locutor profesional sabe cuántas palabras caben en cada formato, dónde recortar cuando el guion viene con sobrepeso y cómo ganar un segundo sin que se note la costura. En español locutamos de media unas 150 palabras por minuto: esa aritmética la llevamos de serie, y te la aplico al presupuesto antes de que grabemos un solo segundo.

Un locutor caza erratas (gratis)

Tu guion pasará por mis ojos antes que por mi voz, y esos ojos llevan veinte años leyendo textos ajenos. Detecto la errata, la frase que se enreda, el dato que baila y la palabra que por escrito funciona pero dicha en voz alta suena a otra cosa (el español está lleno de esas trampas). Este control de calidad no aparece en la factura, pero es de las cosas más valiosas que te llevas.

Un locutor tiene un estudio (y sabe usarlo)

La voz llega envuelta en técnica: un micrófono de condensador, una cabina tratada, una cadena de sonido que convierte una buena interpretación en un audio impecable, editado, limpio y en el formato exacto que necesita tu editor, tu plataforma o tu centralita. Cuando contratas a un locutor profesional con estudio propio, contratas la voz y el sonido. Dos por uno.

Un locutor te asesora

¿Este texto es demasiado largo? ¿Esta palabra se entenderá? ¿Este tono le pega a tu marca? Pregunta. Los locutores tenemos escuchados miles de guiones y sabemos qué funciona y qué se estrella. Mi parte favorita del oficio es cuando un cliente me deja proponerle una alternativa y la pieza sube de nivel. Para eso no hace falta pagar extra: hace falta confianza.

Figura de locutor ante una mesa de grabación de radio

Y lo que NO hace un locutor

Para ser justos: no compongo la música, no monto tu vídeo (aunque entrego el audio listo para que tu editor lo haga con placer) y no obro milagros con guiones que quieren contar en veinte segundos la historia entera de tu empresa desde 1953. Aunque de eso hablaremos otro día.

¿Tienes un proyecto que necesita voz? Pues ya sabes lo que incluye el pack. Escríbeme y en menos de 24 horas tienes presupuesto. Leer, te lo prometo, será la parte fácil.

David Morales: tu locutor español